Rinoplastia para personas de raza africana

Las personas de origen africano a menudo no están satisfechas con la forma de su nariz. Una de las consultas más extendidas entre este tipo de colectivos es la de reducción de la base de la nariz y de las fosas nasales, junto a un aumento del puente nasal.

La forma de la nariz de las personas africanas suele depender directamente del clima y de la región de la que provienen sus antepasados. Los etíopes que viven en climas fríos suelen tener puentes nasales bien marcados y fosas nasales delineadas. En zonas más cálidas, sin embargo, predominan las narices aplanadas y con fosas nasales más grandes.

Antes de emprender una cirugía nasal en pacientes africanos, el cirujano estético a cargo de la intervención debería garantizar a la persona que desea operarse que tras la operación podrá conservar los rasgos propios de su etnia. Por ejemplo, en ningún caso se debería de modificar la apariencia externa de una nariz africana para que se asemeje a una caucásica.

En este tipo de intervenciones, además, suelen utilizarse técnicas de dispositivos 3D de alta definición para obtener un mejor panorama del interior de las fosas nasales. Al moldear los tejidos a voluntad, las recuperaciones se pueden reducir sensiblemente, empleando al mismo tiempo incisiones muy pequeñas y dejando menos cicatrices a la vista.

Las aletas de la nariz por lo general no necesitan ser intervenidas desde el lado externo. Dado que se suelen incorporar injertos en la punta de la nariz esto levanta la altura de las fosas nasales de manera natural.

El plazo de recuperación en los casos de rinoplastia para la etnia africana suele ser bastante breve. La tablilla protectora que protege la nariz puede ser retirada cuando haya pasado una semana desde la operación. En ese momento el paciente también podrá retomar sus actividades cotidianas. En estas intervenciones, el post operatorio casi nunca es doloroso, por lo que no hay prescripciones especiales de medicamentos.