Combinación valiente y salvaje: Informe de conducción del Ford Focus ST 2.3 EcoBoost

Es la punta de lanza deportiva de la serie Focus. Y si nos fijamos en la duración de la cuarta generación, podría ser ya la última. El Ford Focus ST no está ahí por las cifras de ventas, es un asunto del corazón. Para atraer a nuevos clientes a los concesionarios, para conectar la emoción con la marca. Y el nuevo Focus ST lo hace mejor que ningún otro. Un primer informe de conducción. ¿Vives en Madrid y no sabes dónde comprar un coche de ocasión? En el concesionario Crestanevada de coches segunda mano Madrid, encontrarás el coche de tus sueños al mejor precio.

¿Por qué debería ser este Ford Focus ST el último de su clase? Puede que el Focus ST sobreviva de alguna manera. Pero si nos fijamos en el ciclo del modelo, definitivamente no volverá a tener un motor de este tipo. Las futuras exigencias de la UE hacen prácticamente imposible mantener en cartera máquinas tan divertidas. Pero no queremos seguir hablando del año 2025/2026, sino del aquí y ahora. Como antes, el Focus ST está disponible en dos carrocerías con dos trenes motrices. Se ha tenido en cuenta que un Focus ST también debe tener cierta utilidad para el día a día. Así, gracias al nuevo faldón trasero, incluso se puede montar un enganche para remolque en el deportivo Focus ST. Con 190 CV, el diésel es la versión más potente del EcoBlue de 2,0 litros. Pero no se trata de eso.

El EcoBoost de 2,3 litros hace que te olvides por completo de su predecesor. En contra de la imparable tendencia al downsizing, el Focus ST es el primer motor con bastante más cilindrada que su predecesor directo. En cifras, esto se refleja en 280 CV y 420 Nm de par. Sin embargo, estas cifras son sólo la mitad de la historia. Lo esencial en el Focus ST es el eLSD en combinación con la electrónica, la dirección más directa, la suspensión adaptativa (en el 5 puertas) y, sobre todo, la función antirrebote del motor. Más información en nuestro reportaje en vídeo.

Si unimos todo esto, tenemos un depredador de curvas deportivo que es muy directo con el acelerador, se impulsa en las curvas y, sobre todo, hace algo por los oídos. Frena bien, acelera rápido y, sobre todo, no para. Pero, de nuevo, es sólo la mitad de la historia. Porque el Focus ST no es radical. También puede ser dócil. Carga a tu suegra, déjala en casa y vuelve a casa a toda velocidad por el camino rural. Ese podría ser el lema de la última generación del Focus ST.