10 tendencias de fabricación a seguir en 2023 IV

  1. ERP: un nuevo enfoque

Los sistemas de planificación de recursos empresariales (ERP) han estado en el corazón de las empresas manufactureras durante décadas, y definitivamente no van a desaparecer este año. Los sistemas ERP son un pilar de la industria porque permiten a los fabricantes agilizar los procesos, mejorar la eficiencia, supervisar las operaciones y reducir los costes, además de proporcionar una excelente fuente de información precisa y en tiempo real sobre las operaciones de fabricación.

Sin embargo, a raíz de la pandemia de COVID-19 y otros acontecimientos que han perturbado en gran medida el sector, los fabricantes han empezado a analizar detenidamente sus operaciones y a reevaluar sus sistemas heredados. Pero no han abandonado su ERP. Al contrario, siguen -y seguirán- invirtiendo fuertemente en esta herramienta, mientras el mercado de ERP crece rápidamente. De hecho, se espera que el mercado de ERP crezca un 11,0% anual de 2023 a 2030.

Pero los fabricantes exigen sistemas más inteligentes, mejores y más eficientes, adaptados a sus necesidades específicas, puntualiza Galdón Software, especialistas en software de gestión comercial. De aquí a 2023, deberíamos ver cómo se pasa de la «pesada» personalización genérica de ERP -que a veces complica innecesariamente las operaciones de los fabricantes- a ERP creados específicamente para satisfacer los requisitos empresariales específicos de los fabricantes.

  1. Automatización y robótica: aún queda mucho por hacer

Ante la escasez de mano de obra y otros fenómenos que afectarán a las operaciones de los fabricantes en 2023, la automatización y la robótica serán aún más populares.

La IA ha permitido a las máquinas realizar un número cada vez mayor de tareas que antes estaban reservadas exclusivamente a los humanos. En este contexto, los fabricantes pueden reducir los efectos de la escasez de mano de obra y beneficiarse de la automatización de varias maneras, como el aumento de la producción, el incremento de la precisión y la reducción de costes.

El creciente uso de la robótica es uno de los principales motores de la automatización. Dicho esto, no todos los robots están ahí para sustituir el trabajo humano, sino que muchos se utilizan para mejorarlo. Los exoesqueletos robóticos, por ejemplo, permiten a los trabajadores de las cadenas de montaje levantar componentes más pesados que antes sin poner en peligro su salud ni su seguridad. Por su parte, los robots colaborativos, o robots colaborativos inteligentes, están diseñados específicamente para trabajar con personas reales.

Ya sean autónomos o colaborativos, todos los robots pueden aumentar la productividad de los fabricantes. Por ejemplo, para hacer frente a los retrasos de producción -causados en gran medida por la escasez de mano de obra- Nissan ha desplegado brazos robóticos en sus plantas japonesas de producción de motores. Del mismo modo, la empresa está utilizando robots para ayudar a los trabajadores en tareas como la instalación de tomas de admisión de motores para mejorar la eficiencia operativa.

  1. Asegurar el futuro

Si algo nos han enseñado los últimos años es que siempre debemos esperar… ¡lo inesperado! Es probable que los acontecimientos y las circunstancias imprevistas sigan preocupando a la industria manufacturera en 2023 y años sucesivos, aunque sólo sea por la reducción de su productividad. Dicho esto, en los dos últimos años, el impacto de la pandemia ha impulsado a los fabricantes a aumentar la resistencia de sus empresas para afrontar mejor la adversidad.

En 2023, es probable que el sector siga invirtiendo en tecnología -ERP, robótica avanzada, etc.- para aumentar la resiliencia y asegurar las operaciones de cara al futuro. En cualquier caso, para seguir satisfaciendo la demanda de los clientes, los fabricantes de todos los tamaños adoptarán cada vez más y de forma constante herramientas innovadoras que aborden la necesidad de optimizar las operaciones.

Aunque el entorno parece ir en contra de los fabricantes, creemos que 2023 será un año de innovación para ellos. En los últimos años, los fabricantes han superado con éxito uno de los periodos más difíciles a los que se han enfrentado. Apostemos a que volverán a hacerlo en 2023 y más allá.