Cada vez más adolescentes solicitan cirugías de nariz reconstructivas. Las rinoplastias para adolescentes son intervenciones que permiten adecuar las proporciones de la nariz para que estén en equilibrio con el resto de las facciones del rostro del joven. En algunos casos será necesario disminuir el tamaño de la nariz, en tanto que en otros habrá que agregar tejido adicional de relleno.
El tamaño o la forma particular de una nariz puede ser motivo de burla para un adolescente, por lo que en muchos casos una rinoplastia ofrece un enorme alivio emocional. De hecho, la tensión emocional que resulta de la baja autoestima y del ser objeto de burla para otros compañeros puede dejar huellas duraderas en la vida psíquica del adolescente.
Los adolescentes que deseen hacerse una operación de nariz deberían hablar sobre el tema con sus padres. Antes de realizar una operación de rinoplastia, el especialista evaluará el estado de salud físico y emocional de cada joven. Al mismo tiempo se le comunicará al adolescente cuáles son los posibles riesgos y complicaciones que existen en la operación y los cuidados que deberá tener en el post operatorio. Vale destacar que se recomienda la realización de esta intervención a partir de los 17 años.
Las rinoplastias en adolescentes a menudo también solucionan problemas de índole médico. Es muy frecuente que muchos jóvenes tengan lesiones en la punta de la nariz (especialmente en la pared divisoria de las dos fosas nasales), que viene como consecuencia de los golpes recibidos al practicar algún deporte. Estas lesiones pueden traer consigo, por ejemplo, problemas respiratorios. Una cirugía de nariz puede corregir tanto desórdenes a nivel estético como funcional.
Por lo general, la modalidad que se utiliza en rinoplastias para adolescentes consiste en técnicas 3D con mínima invasión y un corto período de recuperación (y la operación suele llevarse a cabo durante las vacaciones escolares).