Dificultades de la rinoplastia de reconstrucción

La rinoplastia es una de las operaciones estéticas más complejas que llevan a cabo. Esto se debe a la forma tridimensional de la nariz que complica la operación y al hecho de que los resultados a obtener deben de ser acordes con las expectativas que tenía el paciente antes de la operación. Esta complejidad crece exponencialmente cuando se trata de una rinoplastia de reconstrucción.

La rinoplastia de reconstrucción es aquella que se realiza para reconstruir una nariz que ha sufrido daños importantes que han modificado gravemente la forma o el aspecto de la nariz y por tanto de la estética de la cara. Estos daños pueden tener diferentes orígenes, aunque las principales causas suelen ser el cáncer o un accidente.

Cuando la deformación viene de un cáncer, la rinoplastia de reconstrucción es aún más compleja ya que parte de las células que conforman la piel, que podrían utilizarse para el proceso de reconstrucción, han resultado dañadas, o bien por el cáncer, o bien por el tratamiento que se ha seguido para curarlo.

Sólo aquellas deformaciones y daños menores pueden solucionarse en una única operación de rinoplastia de reconstrucción. Si los daños que ha sufrido la nariz son importantes se necesitarán varias intervenciones para recuperar, en parte, la forma original.

La rinoplastia de reconstrucción tiene la complejidad de que el cirujano tiene que tratar con la nariz que es un elemento tridimensional, que es más complejo que otras partes del cuerpo. Pero gracias a los avance de las técnicas y de los procesos quirúrgicos, los resultados finales son cada vez más satisfactorios tanto para los pacientes como para los cirujanos que llevan a cabo estas operaciones.

Lo habitual en una rinoplastia de reconstrucción es utilizar un proceso de multi-etapas, que significa que se irán haciendo una serie de rinoplastias menores orientadas a lugares específicos de la nariz, por lo que la reconstrucción nasal se alargará en el tiempo pero los resultados finales serán mejores.